odio la tónica
Jueves, Junio 30th, 2005Es verdad no me gusta, no me gusta su sabor amargo, ni sus chispeantes burbujas. Pero además me he dado cuenta que el odio llega más adentro.
Resulta que odio la tónica desde mi tierna infancia cuando la anunciaba en la tele un señor que podría ser el padre de Jacobo Torres (el de Viajes el Corte Ingles, que debe ser medio primo del Curro de Viajes Halcón) y que en la puerta de casa había un cartel cuadrado de lata (con la palabra Finley (nombre que suena antiguo, antiguo). Es un odio de aquellos que se puede llamar primigenio.
Pero es de un tiempo a esta parte y a causa de una guerra comercial tenemos una serie de anuncios y eslóganes superpegajosos (amargos y irritantes) casi omnipresentes.
La marca con nombre insufrible desde la S liquida, pasando por la w (son tres consonantes juntas y una doble, ¿cómo se pronuncian cuatro consonantes juntas?) y llegando a las dos pes, ha contratado a Carlinhos Brown (si, el señor ese que es el gran triunfador del Forum 2004 y que entre Movistar y esta marca debe tener una buena caja) para dar una imagen más juvenil y dicharachera de la marca. Pero es que este señor es un pesado y el anuncio es un poco patético, rollo videoclip con coro facilón para que lo tararees cuando vas a pedir una tónica: una tónica de esa que hace “pa-pa-cae”. Insoportable, como dice Víctor se merece que alguien saliera por detrás del gran guru brasileño y le disparase tres tiros a bocajarro, así: “pam-pam-cae”.
Pero es que la otra marca, la de la niebla nórdica ya comenzado una campaña más terrible. No soy consciente si tiene una versión televisiva (no tengo tele, ¿recordáis?) pero creo que no. Pero es poco consuelo porque los anuncios radiofónicos son de lo más irritante. Imitan una especie de programa donde un locutor tiene una conversación con un invitado que casualmente trabaja para la otra marca de tónica y al cual va puteando para que diga el nombre de la marca contraria y que no diga el nombre de su marca.
Pero lo hace en un tono y de una forma tan ruin que dan ganas de no beber su tónica (si bebiera alguna claro) ni aunque fuera lo único que hubiera en el bar que esta en el centro del desierto del Sahara y hubiera llegado allá andando sin haber probado liquido durante quince días.
Y es que ya esta decidido: odio la tónica.




Y es que el personaje es genial pero el dibujante no es otro que el genial Bruce Timm que ha finales de los 90 rediseño de forma magistral el universo de batman y sus personajes. Un vistazo en el interior y veo que al final del libro hay un sketchbook (libro de bocetos) de Darwyn Cooke, el ultimo gran rediseñador del personaje (y proveniente del mundo de la animación también) lo cual hace que sea irremediable que ese libro deba ser mio (otro ataque del consumismo compulsivo, ¿no Manel?).

