¿te cuento un secreto?
Lunes, Julio 18th, 2005No se lo que quiero, pero no quiero esto. Canto y bailo cuando creo que nadie me mira. Cuando mi marido me exaspera le pongo mocos en su sopa. No se cuanto saldo tengo en mi banco. Nunca he estado dentro de una mujer (tengo 38 años), me pregunto que se siente y que sentir� ella. Cuando era pequeño pedà un deseo a una estrella: que mi padre se muriera. VenderÃa mi cuerpo y mi alma al diablo por tener un dÃa más con mi padre. Hace tres años me intente suicidar… ahora tengo 18 años y la gente dice que me ve feliz, pero sigo deseando morir.
Y asÃ, en postales anónimas, se van enlazando uno detrás de otro secretos Ãntimos, personales e intransferibles. Algunos bochornosos, otros asombrosos, la mayorÃa espeluznantes, todos humanos, muy sensibles o inmensamente crueles. Como una especie de catarsis mezcla entre el exhibicionismo y la confesión.
Eso es lo que te invita hacer la pagina PostSecret (algo as� como cuenta un secreto). PostSecret es un proyecto artÃstico donde la gente envÃa un secreto en una postal hecha por ellos mismos y que se publica anónimamente. Y algunos son muy impactantes no solo por lo que cuentan sino por la imagen que los acompaña.
Es una experiencia adictiva. Reconozco que he leÃdo de cabo a rabo toda la pagina, pensando que el secreto anterior seria el ultimo que me atraparÃa y también me decidà a enviar algún secreto ;) No deja de subrayar que somos como un iceberg, que la normalidad en la cual vivimos es relativa y que debajo de nuestras fachadas y caretas hierve un gran mundo de sentimientos y sensaciones.
El único problema es que esta en inglés (aunque puedes enviar secretos en castellano sin problemas) pero si queréis os traduzco alguno más:
Llamo al trabajo de mi ex cuando se que no esta y la oficina esta cerrada, porque asà puedo oÃr su voz gradada en el contestador. Solo intente hacerme tanto daño como el que le hice a él. Trabajo tanto que no soy una persona, soy una maquina. No puedo hacer de vientre en el extranjero. Me dañe un músculo del cuello mientras me masturbaba, le dije a mi marido que fue moviendo un mueble. Creo historias sobre mis encuentros sexuales, pero en realidad soy virgen, prefiero parecer promiscua que indeseable. No me pongo el anillo porque no la quiero no porque no me guste llevarlos. Sonrió a la gente mayor pero pienso: ¿por qué están ellos vivos y mis padres no? No llevo a mis hijos al parque a jugar porque no me gusta hablar con las otras madres…
�te cuento un secreto?














