el caso de “La diosa del pubis azul”

13 julio, 2005 :: 13:30 | Esto es puro lletraferit

Así podría titularse el libro que acabo de leer (es lo que tiene no tener tele) pero se llama simplemente La diosa del pubis azul y al llamarlo así pierde parte de su sentido (es una novela negra, policíaca) pero gana otro (las sonrisas de aquellos a los cuales les decía el nombre del libro que me estaba leyendo era bastante explicita, pero el comentario de: “esta en la línea de tus posts de la mujer gato” acabo de confirmar mis sospechas).

Es un libro cortito, ameno, aunque como novela negra un poco flojo. Lo más interesante es el artificio con el que esta escrito. Y es que es un libro a dos manos, sus autores Espido Freire y Raúl del Pozo y cada uno realiza un capitulo alternativamente empezando Raúl y acabando Espido.

Además en la obra, hay dos protagonistas: uno masculino (Ángel Pareja) y otro femenino (Ana Lizarra) y cada capitulo esta escrito desde su punto de vista y sus pensamientos sobre el caso.

Y las características de cada personaje creo que encajan con los autores (a Raúl del Pozo lo escuchaba asiduamente en las tertulias de Luis del Olmo) y durante la obra van defendiendo sus posturas, dibujándolos poco a poco.

El libro parece escrito “al vuelo” con unas pocas premisas iniciales sobre la trama y que cada uno escribía su capitulo justo después de leer el anterior, así cada personaje se defiende de los detalles que el autor “contrario” y veladamente filtra sus pensamientos en la obra:

> Ana Lizarra, la protagonista femenina escrita por Espido, acusa a Pareja, el protagonista masculino de Raúl, de ocultarle información del caso: ¿Raúl ocultaba información en sus capitulos a Espido, haciendo que la historia avanzase por otros senderos de los pactados?.

> Pareja se queja de que su compañera lo tiene catalogado de una forma que no es la real (“-[...] A pesar de tu contención verbal, siempre mes estás acusando de sexista, de dinosaurio. [...]“)

La historia, poca cosa. Un asesinato (el de la diosa) y toda una serie de pesquisas y procedimiento policial, entre CSI (alguna vez en estilo Las Vegas otras Miami) y el Comisario. Varios sospechosos y varias posibilidades. Y la historia que avanza a capítulos hasta llegar a un final que por previsto te hace preguntar porque tanto rodeo.

Un bonito ejercicio de escritura y anima probar otros chupitos similares, ahora que se acercan las tardes de verano. Pero con una estructura menos rígida o más arriesgada: el autor con un personaje femenino y la autora con el masculino, un juego de simetria y cambio de papeles en medio del libro (tanto de capitulo como de personaje), más voces en juego (la vision del asesino, o de los sospechosos),…

Eso si todo el libro (desde el titulo) se ve marcado por Noelia, su asesinato y su descripción:

“La máscara de la muerte no ha empañado su rostro durmiente. Está desnuda, lívida, macilenta, tiene sangre aún roja en los labios; la lividez no ha apagado una fragancia adolescente. Una boina negra es lo único que tapa una pequeña extensión de su cuerpo, a la altura de su ombligo, dejando al descubierto su sexo.

Extrañamente, el vello del pubis es de color añil, azul punky. [...]“

Espido Freire, Raúl Del Pozo. La diosa del pubis azul, Planeta, 464 pags.

Anotación al margen: Este es el segundo post que encuadro en la categoría lletraferit y ya que se me paso decirlo en el post anterior quería agradecer a Carmen (gracias, Carmela) que me lo enseñase ya que en cuanto lo leí pensé que era el ideal para esta función. Un beso.

4 comentarios en “el caso de “La diosa del pubis azul””

  1. carmen comenta:

    pues de nada,otro día te enseño otra palabra que eso es gratis,que aunque no lo parece sé unas cuantas más.
    Por cierto,lees a Espido Freire??? Yo es que a determinados escritores (no tengo más remedio que llamarlos así)los tomo con reservas,por no decir que en ningún caso los voy a leer,que soy “snob” con las lecturas?pues sí,que le voy a hacer.Hay un escritor que me encanta (se llamaba Robert Walser)que decía que los libros son como las personas,que todos tienen algo de bueno y que a todos se les ha de dar una oportunidad,yo también pienso que los libros son como las personas,hay unos con los que me meto en la cama todas las noches y otros que con sólo ver las tapas me da repelús.
    Otro beso para ti.

  2. dvd comenta:

    No dudo que sabes muchas palabras, aunque es verdad que no parece que las sepas.

    Más que leer a Espido Freire he leído un libro suyo. Y jo tía, siempre me sales con autores que ni he oído nombrar. Y lo de los libros pues similar, también me pasa con las personas: hay algunas que me iría con ellas a la cama todas las noches (tendría que ser una cama grande) y otras que con verles solo las tapas ya me dan repelús.

    Ah por cierto, eres una “snob”, que lo sepas. :);):P

  3. abotepronto.net » Blog Archive » Que punto :) comenta:

    [...] Pues se trata de uno de los palos que utilizan en los Starbucks para remover el café. Los encontré cuando a la salida de comprar La diosa del pubis azul y me tope con un recién estrenado local de esta famosa cadena de cafeterías. Y tachan, encontré el punto de libro definitivo. No es muy personalizable pero si útil (hace muy bien su función) y bastante económico ;) [...]

  4. Noelia comenta:

    Yo también descubrí hace poco los palitos del Starbucks y sus cafés. El palito para remover el café me inquietó mucho, me gustaba su peso, su textura, pero no pensé en su magnífica aplicación como punto de libro. Mil gracias por la idea, en cuanto a personalizarlo, es fácil, coges un par de rotuladores de colores y te marcas una decoración minimalista de puntos, asteriscos y demás. ¿Qué te parece?
    En cuanto a lo de Espido y su pubis azul (jejejeje) no me tienta mucho leer ese libro porque no me apasiona la escritora, me parece demasiado “lánguida”. Su libro melocotones helados me pareció, tal y como su nombre indica, algo goloso que te da frío en cuanto le hincas el diente.
    Muac!

Haz un comentario