Anotación al margen: En espera de los post “Resaca de Japón” y en plena vorágine estival (esto es una locura pero me encanta no saber en donde dormiré ese día) me descuelgo con tres miniposts que llevan tiempo en mi cabeza. Jo, para ser un blog a bote pronto esta muy, pero muy planificado :S
Antes de irme para el país del sol naciente pude cumplir con una de las “tareas” que me había marcado antes de poder hacer lo que voy a hacer en este post.
Y es que aunque creo que la palabra es mía, el concepto que representa azido es algo compartido y creía que tenia que pedir permiso a la otra persona que “parió” la idea para utilizarla en este blog. Así que le pedí permiso a Luismi para poder usar el concepto.
¿Qué es ser azido? Pues es la forma de resumir esos sentimientos que a veces te corren por las entrañas y te deja un sinsabor en la boca entre acidez de estomago, rabia y mala baba, muy mala baba.
No se trata de ser cruel pero si malvado (y la maldad es cruel of course), se trata del uso de la fina ironía pero no de la violencia verbal, y del sentido del humor mas puro pero sin caer en la broma pesada. Ser azido no es fácil, pero se trata de ir practicando y dejar que la bilis se mezcle con tu sangre.
A partir de ahora este blog cuenta con una sección azida y esta estrenada con el post de la tónica que era puro azido.
Así que solo falta agradecer a Luismi el dejarme usar su/mi idea y hacerle una reverencia admiradora, profunda y sincera. Y ahora que corra la mala leche, que al morderte la lengua sientas algo de veneno entre tus dientes, que el estomago te gruña de rabia y tu mente se ilumine con los pensamientos mas lucidos que puedas tener. Seamos azidos, muy azidos.