santa ana

2 agosto, 2006 :: 6:00 | Esto es puro Tales' Weaver

María quería tener un hijo. Lo quería con toda su fuerzas pero no se quedaba embarazada. Un día decidió acercarse a la ermita del pueblo y rezar a la patrona de su pueblo: Santa Ana.

Se paso todo el día rezando, sin comer ni beber. Rezó y rezó y prometió a la santa que si conseguía quedarse embarazada le pondría su nombre.

A los dos días se quedo embarazada y a los nueve meses dio a luz. El doctor le puso sobre su pecho un precioso niño. En aquel momento María se acordó de su promesa.

Los días pasaban y María cada vez se veía mas y mas nerviosa ya que pensaba que tenia que cumplir su promesa: poner el nombre de la santa a su hijo. Un día decidió volver a la ermita a rezar a la santa. Justo cuando se arrodillo y miro la talla de madera de la santa su mente se ilumino y encontró el nombre para su hijo: Anacleto.

Anotación al margen: Este cuento es una versión reducida de uno que escuche hace mucho tiempo por la radio y del cual desconozco su titulo, su autor o origen.

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