Pedro Márquez, la momia del arroz

10 agosto, 2006 :: 0:00 | Esto es puro Tales' Weaver

Justo cuando empezaba el verano más caluroso que recuerdo, ocurrió una de las cosas más curiosas que me han sucedido en mi corta vida como practico del puerto de Barcelona.

Al llegar a puerto y descargar la carga de mil toneladas de arroz del barco-granero HOPE, en el silo nº2 se descubrió el cuerpo de un hombre muerto. Se trataba de un hombre totalmente vestido (pero sin zapatos) y en un estado de conservación perfecto, con todos sus miembros, el pelo, los ojos y las uñas. Totalmente reseco. El cadáver mostraba una posición rígida, como si hubiera sido congelado justo en el momento de morir con los brazos estirados y la boca abierta en una gran mueca de pánico.

Después de la sorpresa inicial, los marineros del HOPE reconocieron al muerto como Pedro Márquez de Villahermosa, Tabasco (México). Marinero de primera y al que dieron por desaparecido justo antes de partir tal y como anunciaron a las autoridades portuarias de Dacca (Bangladesh).

La autopsia revelo que la muerte había sido por asfixia y que el arroz se encargo de secar todas las vísceras, mucosas y tejidos en el momento posterior a la muerte favoreciendo el estado de conservación, como si de una momia se tratase. “Eso es debido al almidón del arroz”, remarco el forense. “De esta forma, el cadáver puede permanecer incorrupto más 500 años”, comento a un periodista de sucesos que se intereso en la noticia.

Dado cuenta del hecho a sus familiares (mujer y dos niños), la momia de Pedro Márquez fue adquirida (las malas lenguas dicen que comprada a buen precio a la viuda) por el Museo Nacional de Antropología en Chapultepec, Distrito Federal (México). donde se puede visitar todos los días del año (salvo lunes, siempre que no sean festivos) en la sala de las Culturas de Occidente en la sección de los Chupácuaros.

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