el perfume

12 diciembre, 2006 :: 23:32 | Esto es puro abp

El otro día fui a ver El Perfume y llevo unos días recolectando anotaciones al hilo de los olores y de las relaciones que estos crean en nuestra mente. No voy a hacer una reseña de la película pero si voy a partir de ella para iniciar el viaje a ver donde nos lleva.

el perfume (cartel)

La película es larga (y tediosa a veces) y por lo que me han explicado no se retrata bien los motivos del personaje (su falta de olor corporal y la creación de uno “artificial”) o sus capacidades (solo al final se ve que su gran “falta” es su ventaja porque hasta el perro pasa de él en el hostal) No he leído el libro así que no puedo valorar que detalles están mejor retratados en él que en la película y viceversa. Para mi gusto hay “pasajes” preciosos: la entrada en Paris descubriendo todos los olores, dejándose llevar de uno al otro; y otros pecan de ñoños: al final de la película, ¿qué hacen los mendigos con Jean Baptiste?

La escena que me marco es el descubrimiento de lo femenino. Una vez muerta la mujer que ha perseguido por Paris, Jean Baptiste pasa a descubrir aquello que es nuevo para el: la sexualidad femenina. Recorre todo su cuerpo intentando captar todos los matices de su olor, desnudando a la chica… pero se queda a las puertas, ya que el pudoroso Jean Baptiste no huele el sexo de la chica origen del olor más penetrante (dejándonos además sin ver si el vello pubico es pelirrojo o no y convirtiéndose así en la plasmación de una de las fantasías sexuales clásicas de los hombres)

Esa escena me recordo otra de la pelicula El hombre que pudo reinar (John Huston, 1975) En esta pelicula los protagonistas deciden no tener relaciones sexuales hasta convertirse en reyes. Pues en un momento de la película, cuando están siendo tratados como dioses por los aldeanos, una doncella se coloca a favor del viento para que su aroma intimo llegue hasta el dormido Daniel Dravot (el personaje que interpreta Sean Connery) que se despierta al olerlo maldiciendo su promesa de castidad.

Y esto me recuerda a su vez a un verso de la canción La Llanura de Manolo García que dice “el viento vuela tu falda” aunque a mi siempre me ha parecido que decía “el viento huele a tu falda”.

Además la estética de la mujer en ese momento (sus piel, pelo y pechos) y la del poster en castellano (que esta al inicio del post) se parece a la del cuadro Danae de Gustav Klimt.

Danae (Gustav Klimt)

Continuando con las historias de olores (y sexo) esta el comic de Milo Manara: El perfume del invisible. Además esta referencia es triple. El protagonista masculino (al cual hace referencia el titulo) tiene un olor “dulzón, como de caramelo” por el producto que usa para volverse invisible. La protagonista femenina se llama Miel “por el sabor tan dulce de mi flujo”. Y la antagonista femenina tiene la costumbre de airearse el chichi con un ventilador para aliviarse los calores estivales.

Ya que estamos con los comics caigo en que DareDevil, personaje de Marvel, tiene su punto de partida en tener sus sentidos aumentados (gusto, tacto, oido y olfato) a causa de un accidente con residuos radiactivos que lo dejo ciego. En una vieja descripción del personaje decían “es capaz de oler el bronceador de una chica a metros de distancia”.

En un manual que leí hace tiempo y del que tengo que hablar tarde o temprano, hay un capitulo dedicado a Cómo descubrir que no eres único (en cinco fáciles pasos y con cinco fáciles sentidos) y el apartado dedicado al olfato es definitivo:

“Vete a una discoteca. Lleva esa colonia que tanto dinero te ha costado. Saborearás las mieles del triunfo cuando esa rubia del fondo te diga “qué bien hueles”. Complacido, susúrrale el nombre recién aprendido del diseñador francés responsable de la marca. Es esta fragancia tan exclusiva, que supera las barreras del olor a gintonic derramado y tabaco rubio. “Ya lo sé”, te dirá la rubia. “La lleva mi novio”.
Incluso te pareció verlo en la perfumería.”

Si hablamos de olores y del poder evocador de los mismos tenemos que hablar de Proust, su magdalena y el sindrome que lleva su nombre. Cito un antiguo articulo de Por la boca muere el pez : “Una magdalena en el té permite a Marcel Proust en su En busca del tiempo perdido saltar hacia el pasado y reconstruir una vida y una época. Se suele denominar, precisamente, síndrome de Proust a ese disparo a veces compulsivo de la memoria olfativa”

Y volviendo a la película, incluso Jean Baptiste tiene su magdalena. En este caso se trata del olor de las ciruelas que le transportan desde la orgía que ha provocado al momento del descubrimiento de la sexualidad femenina.

Para acabar hace más o menos un año escribí un relato (basado en hechos reales) sobre unos chicos que tenían una relación muy especial con su olfato (que por cierto eran pelirrojos)

Nos olemos :);):P

3 comentarios en “el perfume”

  1. abotepronto.net » Blog Archive » klimt (8) comenta:

    [...] Me encanta la versión de Danae (unos de mis cuadros preferidos ya lo utilice en el post sobre el perfume) [...]

  2. abotepronto.net » Blog Archive » hulk sabe capoeira comenta:

    [...] vi Hulk y retomando la idea, que no uso desde hace tiempo, de hacer un articulo sobre la película no como una reseña, una columna de opinión o una critica [...]

  3. kimmy comenta:

    ammm me parece un buen ensayo! me gusta la idea de esta chica

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