al borde del acantilado

13 agosto, 2007 :: 20:01 | Esto es puro Tales' Weaver

Al borde del acantilado, el mar se sentía como una bestia herida de muerte respirando pesadamente.

Y aunque el cielo era gris plomo para mi no había tono de azul más vivo que ese porque ella estaba allí a mi lado.

– Sabes, – dijo casi susurrando mientras se intentaba quitar el pelo de su cara – el mar es eterno en su movimiento. Yo quiero ser como el mar, eterna, y volver una y otra vez a estar contigo.

– Yo también, – dije mirando el mar reflejado en sus ojos, oyendo el rugir del mar – como las olas chocando contra el acantilado.

Nos besamos y su boca sabia a sal. Y con los ojos cerrados notaba como las olas chocaban con mis labios. Y nuestros corazones eran acantilados y nosotros eramos las bestias heridas.

Y el aire empezó a rugir con mas fuerza, empujándonos, pero no nos separamos y seguimos besándonos abrazados mientras caíamos.

Haz un comentario