españa perdiste, yo me hago argentino (12)

15 diciembre, 2007 :: 13:31 | Esto es puro lletraferit

Sigo con el repaso de mis lecturas. Aunque con el inicio de curso y mis nuevas formas de desplazamiento (que pronto tendrán un post propio) tengo más tiempo para leer es verdad que tendré casi que dedicarme a leer cuentos y relatos cortos.

Supe de la existencia de este libro por una cita breve en un post de la Chica Murciélago aunque si que sabia del autor y me había reído ya con algunos de sus textos.

Hernán Casciari, es un escritor. Quiero decir que son de esas personas que hagan lo que hagan al final son lo que son. Y Hernán solo puede ser escritor. Escribe sobre todo y todos, sobre el mismo, sobre sus compatriotas, amigos, familia, pareja, su vida y la de los demás. Costumbres, países, personajes, anécdotas…. todo se convierte en una historia escrita en su mente.

Pero es que además Hernán es un escritor de oficio y como buen profesional se sabe las técnicas y trucos del oficio y no duda en utilizarlas en su beneficio (una demostración de saber hacer y arte es una de sus ultimas columnas en su blog sobre televisión)

Y como no lo puede evitar y además sabe como hacerlo, Hernán escribe. Escribe en todas las partes y en todos los formatos, aunque parece que se haya especializado en lo que podemos llamar blogficción y cuyo resultado son las llamadas blogonovelas. Y con su blog personal, no ha podido ser menos.

España, perdiste recopila los textos que fue publicando durante tres años en su blog personal y que resumen de forma genial las peripecias de un argentino en españa. Una de las gracias de que este libro este basado en una web previa es que todos los textos se pueden consultar en ella.

Los textos están separados por temas y no me extraña que el primero sea el dedicado a las costumbres ya que es en este genero (el costumbrismo) donde más fácil es la parodia y la burla. Una parodia y burla de lo mas refrescante y a mi entender sincera… es como un argentino contando chistes de argentinos.

Este capitulo da entrada a otros con textos mucho más arriesgados y cáusticos llegando a su máximo esplendor en los dos últimos: la sociedad y la humanidad. Tanto es así que todo el mundo, y repito, todo el mundo debería leerse las dos columnas: Yo soy un niño barato y A mí me decían El Gordo Boludo.

Lectura recomendable y relectura imprescindible cada cierto tiempo. Y a Hernán Casicari (como a todos los argentinos que están fuera de su país) hay que seguirle la pista y los pasos, que tienen más peligro que las hormigas negras.

Por cierto (esto tendría que estar en una nota al margen) que cuando compre el libro en el Fnac me di cuenta que tienen la sección de humor junto a la sección de literatura erótica. ¿Es porque los del fnac se toman el sexo a cachondeo o porque entienden que la risa es una práctica sexual?