los huevos de Tio Paco

16 agosto, 2008 :: 13:31 | Esto es puro abp con unos toques deTales' Weaver

La idea es tan sencilla que puede parecer una mala idea pero a Paco Padros (más conocido por todos como Tio Paco) le pareció una idea tan buena que nunca se dio la oportunidad de pensar otra cosa: montar un restaurante cuyo plato principal fuera los huevos fritos.

Es verdad que la idea original no fue esa (Paco Padros simplemente quiso abrir un restaurante) que ayudo mucho la buena fortuna (que el local elegido resultara años después no bombardeado durante la guerra y que se convirtiera en una de las esquinas más valoradas dentro del centro histórico y político de la capital) y las horas y horas de trabajo no remunerado (de él y de su mujer Dorotea Diaz) delante y detrás de los fogones administrando, comprando, preparando, sirviendo, limpiando y si hacia falta cocinando. Pero a Tio Paco le gustaba decir que simplemente pensó en montar un lugar donde se pudieran comer los mejores huevos fritos del mundo.

Originalmente en la carta (una escasa carta de cuatro primeros, cuatro segundos y dos postres) los huevos fritos eran solo uno de los cuatro segundos pero veinte años después la carta se reelaboro hacia el huevo como materia primera (escalfados, duros, en revuelto o en tortilla) y actualmente cerca del 90 aniversario del restaurante Tio Paco, los huevos fritos son la estrella indiscutible y en la carta aparecen una serie de diez especialidades que rallan la exquisitez culinaria de la llamada nueva cocina creados sin ningún tipo de vestigio de huevos en ellas. El restaurante cuenta ademas con una de las bodegas mas reconocidas del país y elementos como el pan, la cubertería o la manteleria son exclusivos.

Y es ahí donde se halla la grandeza de la sencillez. En Tio Paco hacen huevos fritos pero han llegado a la perfección.

Los huevos son propiedad del restaurante desde muchos antes de que la gente se lo pueda imaginar ya que hace muchos años (no tantos como ahora le gusta decir a su actual dueño1) el restaurante compro una granja de gallinas que han sido seleccionadas eugenesicamente para poner los mejores huevos, criadas en libertad y con las mejores técnicas y los mejores especialistas del sector.

El aceite de oliva (de una gradación y calidad guardada escrupulosamente por la dirección del restaurante) también es exclusivo del restaurante y esta controlado por el hermano de Paco por medio de una empresa que controla un complejo de cooperativas, almazaras y distribuidoras a nivel internacional de este producto.

Y la sal, que según los entendidos es el elemento mas nimio por lo incontrolable que es (esto es por que todavía piensan que se pone sin medida por el cocinero justo antes de servir el huevo y no saben que en Tio Paco hace tiempo que usan sal servida en sobrecitos individuales cerrados al vacio que aseguran la cantidad y la calidad de la sal usada en cada huevo) esta elegida en seis diferentes orígenes, mezclada, tratada y envasada en una pequeña fabrica que tiene la familia en un lugar indeterminado de la costa norte del país.

Así cada huevo frito que se hace en Tio Paco es una amalgama de ciencia, técnica y economía (aunque el slogan de hace quince años del restaurante era “el arte del huevo frito”) destilado hasta la esencia durante tanto tiempo (no hemos hablado del acto en si de cocinar el huevo frito, algo tan estudiado y medido como la antigua alquimia monástica) que ningun otro restaurante o particular puede conseguir o intentar imitar.

Pero el hecho es que cada noche se sirven mas de un centenar y medio de huevos fritos perfectos y que Tio Paco tiene una lista de reservas de mas de quince dias (no es un local pequeño o exclusivo) aunque siempre hay una mesa (o dos) en los reservados para clientes exclusivos para que puedan degustar sus huevos fritos en la intimidad, otro detalle (orquestado por el hijo de Tio Paco) que ayudo en los tiempos de la posguerra a que el restaurante adquiriera fama y clientela exclusiva entre los prohombres del régimen (Tio Paco, que lucho en la guerra en el bando republicano aunque este es un detalle que muy pocos conocían, tenia su pequeña venganza personal escupiendo en los huevos que iba a servir el mismo a estos clientes con su mejor sonrisa)

Y es asi como un pequeño restaurante (Tio Paco no tiene sucursales o franquicias, idea rechazada por el Tio Paco desde el boom de locales imitadores que durante la epoca de los setenta llenaron las ciudades de todo el pais con una calidad como mínimo cuestionable)que se basa en algo tan habitual como un huevo frito (aunque actualmente y como recalco el slogan de los años noventa “¿desde cuando no te comes un buen huevo frito” ya no es un plato de consumo tan habitual) es la base de una situación económica boyante de una familia (el núcleo de los Prados son actualmente unos treinta y dos miembros) repartido entre el restaurante, la granja de gallinas, el aceite y la sal (y la panificadora que crea el exclusivo pan para mojar en los huevos o las granjas donde se cultivan las verduras para los acompañamientos y ensaladas) y que gracias a un envidiable plan de inversiones (la participacion de los Prados en bancos, constructoras, electricas e incluso un equipo de futbol que actualmente esta luchando por el ascenso a primera) actualmente ocupa el octavo puesto en el ranking de economías mas importantes del país.

1 El actual dueño es el tercer Paco Padros de la familia, nieto del conocido como Tio Paco e hijo de Paco Padros Junior o de como todo el mundo le conoce (aunque ahora cuenta con mas de 80 años) Paquito. A él le gusta que le llamen Paco y a su único hijo le ha puesto el nombre de Ruben.

Anotación al margen: Este relato es el noPremio a Dani por ser el noGanador del IV noConcurso Grafico :);):P

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