de cuando la princesa Frambuesa quiso salir de fiesta

25 agosto, 2008 :: 22:22 | Esto es puro Tales' Weaver

-¿Verde? – exclamo la vieja ayuda de cámara oficial de la princesa Frambuesa.
– Si verde, has oído bien – repitió la princesa, sabia que podía provocar un ataque al corazón a su sirvienta así que lo dijo firmemente pero sin elevar la voz
– Pero… – de las cosas que había imaginado que la princesa podía pedirle esa era de las pocas que nunca había ni soñado.
– Verde amazónico, todo el pelo. – repitió Frambuesa que empezaba a dudar que sus sirvientes se atreviesen a hacerlo. – Mi madre esta de acuerdo – esto era una verdad a media porque la reina estaba de acuerdo en que se tiñese el pelo pero no sabia el color.

Malva respiro una, dos, tres veces y cerro los ojos para un segundo abrirlos con una mirada sin rastros de duda. – Ya habéis oído, la princesa quiere teñirse el pelo de color verde amazónico, a que estáis esperando. – Al oír esas palabras todas las ayudantes de cámara se pusieron a trabajar como si de golpe la idea de teñir el pelo fuera la única que ocupara sus vidas, anhelos y pensamientos (y así era en parte)

Dos horas después la larga cabellera de la princesa Frambuesa lucia un color verde profundo y con sombras aun mas verdes que nunca se había visto en una de las cabelleras de los Scree Wee. La princesa Frambuesa no dejo de mirarselo en el espejo de mano hasta bien pasados diez minutos. Solo entonces lanzo un grito (corto y bajito) de triunfo. Su ayuda de cámara la miraba con una mezcla de miedo, pánico y terror.

– Y ahora que va ha hacer la princesa – pregunto con la voz temblorosa.
– Voy a salir – dijo Frambuesa mientras se dirijia a sus habitaciones.
– ¿A salir?¿Donde? – Malva abrió los ojos como platos mientras seguía a su niña por las diferentes salas que formaban el aposento real.
– A fuera, no se, a dar una vuelta… – dijo sin dar importancia a sus palabras y añadió- … y tomar algo.
-¿Dar una vuelta?…¿Tomar algo?… ¿Qué algo?- la cosa era grave pensó la ayudante, esto es el fin del mundo tal y como lo conocía.
– Ya sabes tomar algo, una copa, en compañía – Frambuesa no se paro y no dejo que su vieja ayudante viera las dudas que acompañaban sus palabras.
– Pero, los cortejos y demás actos sociales se hacen aquí en el palacio… – esgrimió ……. – Como el baile de primavera, él del renacimiento ¿no te acuerdas mi niña de lo divertido que fue? – la alusión a los recuerdos y a sus emociones eran lo único que se le ocurría como arma contra la decisión de la cría.
– Este va a ser un acto social diferente – dijo Frambuesa sonriendo y cerrando la puerta de su cambiador tras de si.

Dos horas después, Frambuesa se metía en uno de los coches oficiales de la familia real y le tenia que repetir tres veces al chófer que quería ir fuera de los limites de palacio. Tampoco sabia muy bien donde ir pero simplemente pensó que ya decidiría cuando lo viera.

– Llévame a un sitio donde pueda estar tranquila, rodeada de gente y poder pasar un rato agradable – dijo al chófer, un scree wee maduro pero con un físico todavía destacable.
– Pero majestad esto es muy irregular, yo no se… – aunque quería evitarlo su voz tembló – no se si esto estaria aprobado por el servicio.
– El servicio esta al corriente de esta salida y esta todo aprobado. Además yo asumo toda la responsabilidad.
– Ya, señorita, pero entienda que usted no puede asumir esa responsabilidad.
– Entonces me iré yo sola – Frambuesa acompaño sus palabras con el gesto de abrir la puerta y miro al chófer a través de retrovisor, sus miradas se cruzaron.
– Eso no sera necesario – dijo el chófer parpadeando y encendiendo el coche. Frambuesa sonrio y miro sus manos y levanto la cabeza haciendo que su melena se apartase de su cara – Y de mientras podría explicarme a que se debe su color de pelo.

Después de un breve recorrido que la llevo desde la colinas donde se encontraba el palacio hacia el centro de la ciudad. A Frambuesa le pareció que todo brillaba mas y que la ciudad estaba llena de vida. Respiro hondo y se acerco mas al cristal opaco de la ventanilla.

– Señorita, este es el local que mas se parece a lo que me dijo – el chófer se giro en su asiento para mirar de cara a la princesa.
– Bien, gracias – Frambuesa miro la puerta del local y el letrero de neón y dudo un segundo.
– Si quiere la puedo acompañar para entrar, luego me sentare en un lugar separado de usted pero lo suficientemente cerca para ayudarla si tuviera necesidad de algo.
– Si, eso estaría bien – Frambuesa abrió la puerta y espero que el chófer se pusiera a su lado. Los dos se acercaron y el portero les sonrió mirándolos de forma profesional pero un poco descarado.

– Bonito pelo y bonito traje. Bienvenidos y disfruten – dijo el portero abriendo el paso al local.

Detrás de la puerta la música estaba muy alta y la luz muy baja. Frambuesa se quedo justo antes de empezar a bajar a la escalera que llevaba a la sala principal, el chófer se paro a su lado.

– Tranquila, simplemente se trata de pasar un rato agradable, rodeada de gente y estar tranquila – dijo mirando a la gente de local y volviendo a mirar a Frambuesa.

La princesa se movió y bajo las escaleras. El local no estaba completamente lleno pero tampoco estaba muy vacio. El chofer vio un sitio perfecto justo al fondo del local y se lo indico a la princesa.

– Allí estaremos bien y si quiere le puedo acompañar al menos en la primera copa – dijo acercándose para que la princesa pudiera escucharla – luego la dejare sola si quiere.
– Esta bien – Frambuesa estaba un poco superada por el local pero pensaba que en breve se acostumbraria.

Lentamente y sorteando a la gente que bailaba, hablaba y se tocaba llegaron a la esquina que el chófer había indicado. Desde allí se veía todo el local. Frambuesa se sento y se quedo quieta durante unos largos minutos mirando. El chófer la miro a ella y cuando esta le devolvio la mirada sonrió.

– ¿Quiere algo para beber? – dijo de forma segura.
– Si… pero… – Frambuesa se quedo un instante mirando la mesa
– ¿No sabe que pedir? – el chófer sonrió y confirmo lo que estaba pensando desde hacia un rato. – No se preocupe esta primera copa la pido yo – se levanto y antes de irse a la barra se giro – Pero no se vaya todavía, eh.
– Tranquilo, todavía estaré un rato por aquí.

El chófer volvió en un abrir y cerrar de ojos con dos copas no muy grandes pero atrayentes. La bebida era de un tono anaranjado virando a rojo.

– Un sunset, un clásico. Cuando no sabes que pedir pides un sunset – el chófer dejo las copas en la mesa delante de la princesa. Al segundo cogió la suya y se bebió media de un largo sorbo.

La princesa le miro y cogió su copa y mirando a la pista se bebió casi toda la copa a sorbos cortos y tímidos. La volvió a dejar y casi de seguida la cogió de nuevo y se la acabo con un trago largo y confiado.

– No hace falta que tenga prisa, podemos estar mas rato -dijo el chófer.
– Ya lo se, pero estaba sedienta y estaba muy bueno. ¿Puedes traerme otro? – Frambuesa se golpeó las rodillas ritmicamente y no miró a su acompañante para dar fuerza a su petición.

El chófer se bebió el suyo de un trago y volvió a ir a la barra. Cinco minutos después había dos sunsets más en la mesita. Veinte minutos después la princesa iba por su tercer sunset.

– Dime ¿qué lleva el sunset? – dijo intentando fijar la mirada y los oídos en el chófer.
– Realmente no lo se. Solo se que esta bueno y que la combinación de alcohol es agradable a la mañana siguiente.
– Si que es agradable – Frambuesa miro toda la sala con un giro de su cabeza y vio como un mechón de pelo verde le caía por encima de su hombro. Sonrió. De repente algo se giro en su cabeza y su estomago. Soltó un poco de aire por la boca y vio como todo se mareaba a su alrededor. Se apoyo en el respaldo acolchado y miro al chófer.

– ¿Se encuentra bien? – pregunto el chófer con un tono monótono y una especie de sonrisa en la boca.
– Si – dijo la princesa intentando parecer mas firme de lo que se sentía – solo es que me he mareado un poco, supongo que la calor. Hace mucha calor aqui, ¿no?
– Si, si quiere podemos salir a que nos de un poco de aire e ir a otro sitio.
– Eso estaria bien… si… salgamos.

Frambuesa se intento levantar y le costo menos de lo que se imagino. El chófer la había cogido del brazo y firmemente la llevo hasta la escalera y la puerta de salida. A fuera no hacia menos calor pero parecía que si. La acerco al coche y la apoyo en el. Frambuesa se sintió segura y muy cansada. El chófer abrió la puerta y la dejo medio tumbada en el asiento trasero. La princesa se durmió. El chófer cerro la puerta y saco el movil de su chaqueta.

– ¿Malva? Soy yo, Índigo – el chófer se quedo callado un momento y respondió – Si Frambuesa esta bien, esta durmiendo en el coche…. Ha ido todo bien…. Fue como tu dijiste, tres copas y cayo rendida… No la pobre no sospecho nada… ¿Yo? Bien gracias, los míos eran sin alcohol, estoy de servicio, ¿recuerdas? – el chófer se toco la corbata y el traje mientras la otra persona pudiera verlo mientras hablaban- … La pobre tendrá mañana una resaca de campeonato…. Ahora mismo vuelvo a palacio… ¿Qué?… ¿Como que tienes una idea?… ¿Que si puedo pasarme la noche en vela? Si es necesario, claro… Entiendo… Si puedo hacerlo pero me parece un poco arriesgado… Bueno tu la conoces mejor que yo… Sin duda hacerla dormir en unos cartones seria la guinda… De acuerdo, te llamo de aquí media hora y te cuento como ha ido.

Índigo cerro el móvil y miro alrededor. Rápidamente junto unos cuantos cartones en bastante buen estado y preparo una especie de colcho. Se acerco al coche y suavemente cogió a Frambuesa y la dejo sobre los cartones. Le arreglo el pelo verde y la tapo con cuidado. Con voz muy bajita dijo – Niña, sin duda durante mucho tiempo no querrás salir más de casa.

II noConcurso Gráfico

Anotación al margen: Este relato es el noPremio a Pigmalión por ser el noGanador del II noConcurso Grafico Sin duda esta es una de las cuentas pendientes más pendientes de este blog y es digno comentar que el relato en cuestión ha sido uno de los mas entretenidos de hacer, :);):P

4 comentarios en “de cuando la princesa Frambuesa quiso salir de fiesta”

  1. Pocus comenta:

    Pues no que me lo he leido del tirón…
    fantástico el relato, osche, y mira que no leo otra cosa que no sean comics… y vamos que se me ha hecho corto.

    Ya me estaba imaginando un secuestro o algo por el estilo, pero lo de darle a la niñata una lección no se me pasó por la cabeza.

    Bien por las ideas originales!! (la del concurso y la respuesta de Manu)

  2. Pigmalión comenta:

    ¿Para mí? ¡Que bonitooooo! gracias mil, ha merecido la pena esperar, casi me dan ganas de ilustrarlo y todo…

  3. dvd comenta:

    Gracias :) y no lo dude… deje que le inunden las ganas y márquese un dibujito… (u dos)

  4. abotepronto.net » Blog Archive » lecturas estivales ~ sólo tú puedes salvar a la humanidad comenta:

    [...] Los marcianitos del libro son los ScreeWees. Decidí usar ese nombre para denominar a la raza del relato de la Princesa Frambuesa como un pequeño homenaje al autor que más me ha hecho reír (y un par de veces hasta hacerme [...]

Haz un comentario