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Azido, puro azido

Jueves, agosto 25th, 2005

Anotación al margen: En espera de los post “Resaca de Japón” y en plena vorágine estival (esto es una locura pero me encanta no saber en donde dormiré ese día) me descuelgo con tres miniposts que llevan tiempo en mi cabeza. Jo, para ser un blog a bote pronto esta muy, pero muy planificado :S

Antes de irme para el país del sol naciente pude cumplir con una de las “tareas” que me había marcado antes de poder hacer lo que voy a hacer en este post.

Y es que aunque creo que la palabra es mía, el concepto que representa azido es algo compartido y creía que tenia que pedir permiso a la otra persona que “parió” la idea para utilizarla en este blog. Así que le pedí permiso a Luismi para poder usar el concepto.

¿Qué es ser azido? Pues es la forma de resumir esos sentimientos que a veces te corren por las entrañas y te deja un sinsabor en la boca entre acidez de estomago, rabia y mala baba, muy mala baba.

No se trata de ser cruel pero si malvado (y la maldad es cruel of course), se trata del uso de la fina ironía pero no de la violencia verbal, y del sentido del humor mas puro pero sin caer en la broma pesada. Ser azido no es fácil, pero se trata de ir practicando y dejar que la bilis se mezcle con tu sangre.

A partir de ahora este blog cuenta con una sección azida y esta estrenada con el post de la tónica que era puro azido.

Así que solo falta agradecer a Luismi el dejarme usar su/mi idea y hacerle una reverencia admiradora, profunda y sincera. Y ahora que corra la mala leche, que al morderte la lengua sientas algo de veneno entre tus dientes, que el estomago te gruña de rabia y tu mente se ilumine con los pensamientos mas lucidos que puedas tener. Seamos azidos, muy azidos.

odio la tónica

Jueves, junio 30th, 2005

Es verdad no me gusta, no me gusta su sabor amargo, ni sus chispeantes burbujas. Pero además me he dado cuenta que el odio llega más adentro.

Resulta que odio la tónica desde mi tierna infancia cuando la anunciaba en la tele un señor que podrí­a ser el padre de Jacobo Torres (el de Viajes el Corte Ingles, que debe ser medio primo del Curro de Viajes Halcón) y que en la puerta de casa habí­a un cartel cuadrado de lata (con la palabra Finley (nombre que suena antiguo, antiguo). Es un odio de aquellos que se puede llamar primigenio.

Pero es de un tiempo a esta parte y a causa de una guerra comercial tenemos una serie de anuncios y eslóganes superpegajosos (amargos y irritantes) casi omnipresentes.

La marca con nombre insufrible desde la S liquida, pasando por la w (son tres consonantes juntas y una doble, ¿cómo se pronuncian cuatro consonantes juntas?) y llegando a las dos pes, ha contratado a Carlinhos Brown (si, el señor ese que es el gran triunfador del Forum 2004 y que entre Movistar y esta marca debe tener una buena caja) para dar una imagen más juvenil y dicharachera de la marca. Pero es que este señor es un pesado y el anuncio es un poco patético, rollo videoclip con coro facilón para que lo tararees cuando vas a pedir una tónica: una tónica de esa que hace “pa-pa-cae”. Insoportable, como dice Ví­ctor se merece que alguien saliera por detrás del gran guru brasileño y le disparase tres tiros a bocajarro, así­: “pam-pam-cae”.

Pero es que la otra marca, la de la niebla nórdica ya comenzado una campaña más terrible. No soy consciente si tiene una versión televisiva (no tengo tele, ¿recordáis?) pero creo que no. Pero es poco consuelo porque los anuncios radiofónicos son de lo más irritante. Imitan una especie de programa donde un locutor tiene una conversación con un invitado que casualmente trabaja para la otra marca de tónica y al cual va puteando para que diga el nombre de la marca contraria y que no diga el nombre de su marca.

Pero lo hace en un tono y de una forma tan ruin que dan ganas de no beber su tónica (si bebiera alguna claro) ni aunque fuera lo único que hubiera en el bar que esta en el centro del desierto del Sahara y hubiera llegado allá andando sin haber probado liquido durante quince dí­as.

Y es que ya esta decidido: odio la tónica.